En el dinámico mundo de la gastronomía, pocas historias son tan coloridas y llenas de espíritu como la de Kate Schröder. Con solo 26 años, Kate ya ha recorrido un camino que la ha llevado del calor de la cocina al arte de la barra. Impulsada por la pasión y una creatividad inagotable, no solo se abre paso en el sector: lo está redefiniendo.
La historia de Kate en pocas líneas
Katharina Schröder, más conocida como “Kate” entre amigos y compañeros, creció en un pintoresco pueblo cerca de Darmstadt (Alemania). Su romance con la cocina empezó pronto y la llevó a lanzarse de cabeza a un aprendizaje culinario justo después de 10.º curso. La carrera de Kate despegó a lo grande: adquirió experiencia práctica en el prestigioso restaurante Kastell, con dos estrellas, bajo la batuta de Thomas Kellermann. Desde allí, su aventura culinaria siguió hasta el idílico Tegernsee, donde se enamoró perdidamente de la pastelería en el Althoff Seehotel Überfahrt.
La siguiente parada de su vertiginoso viaje fue Viena, donde Kate perfeccionó sus habilidades en la Patisserie Masterclass de la escuela de hostelería de Judenplatz. Para llegar a fin de mes, trabajó como camarera y barmaid a través de una empresa de trabajo temporal, una experiencia que despertó su fascinación por el mundo de la barra. Fue entonces cuando se cruzó con Günter Reykofsky, cuyo evento “Bar and Art” no solo la inspiró, sino que le reveló las sorprendentes similitudes entre crear cócteles y postres. Con la cabeza llena de ideas nuevas, Kate estaba lista para el siguiente capítulo.
Tras terminar sus estudios, volvió a sus raíces en Hesse y asumió el puesto de jefa de pastelería en Burg Schwarzenstein, en el precioso Rheingau. Sin embargo, la vida le dio un giro inesperado cuando unos problemas de salud la obligaron a dejar la cocina, un golpe durísimo para alguien tan apasionada por su oficio. Pero en lugar de dejar que este revés la definiera, Kate cambió de rumbo, decidida a seguir en el sector que tanto amaba.
The Leap from Kitchen to Bar
Hace dos años, la vida de Kate dio un vuelco cuando una enfermedad la obligó a abandonar su trabajo en la cocina y la pastelería. Para alguien cuyo corazón late por la gastronomía, fue como si se acabara el mundo. Pero Kate, siempre resiliente, no iba a dejar que eso la detuviera. Dio un paso audaz hacia el mundo de la mixología y pronto descubrió que su pasión por la creatividad había encontrado un nuevo hogar detrás de la barra. Hoy triunfa como head bartender en el Flora Bar de Graz, donde ha creado un concepto personal tan único como ella: usar solo productos 100 % austriacos para mezclar su magia.
A New Direction: Hotel Management
El sueño de Kate siempre ha sido dirigir algún día su propio local, una meta que la acompaña desde sus primeros días como aprendiz de cocina. Su enfermedad la obligó a replantearse ese sueño, pero no estaba dispuesta a renunciar a él. En su lugar, se matriculó en un programa a distancia de la Academia Hotelera Alemana de Colonia para estudiar Dirección Hotelera. El otoño pasado le llegó una oportunidad inesperada: un puesto como subdirectora en Hofgut Hohenkarpfen, donde podría aprender de primera mano lo que hace falta para llevar un negocio de éxito. Fue una decisión difícil, pero sabía que a la larga merecería la pena.
Kate’s Philosophy: Life Behind the Bar and Beyond
El camino de Kate ha estado marcado por muchas personas, y cada una ha dejado una huella única en su vida personal y profesional. Aunque es imposible nombrarlas a todas, atesora las lecciones aprendidas de cada mentor, compañero y amigo que la ha ayudado por el camino.
Para Kate, la verdadera magia de trabajar tras la barra está en los vínculos que crea con la gente. A diferencia de la cocina, donde el trato es limitado, la barra le permite construir relaciones con los clientes: convertir a los habituales en amigos y, a veces, a los amigos en familia. El compañerismo con sus colegas y la pasión compartida con otros profesionales afines en competiciones y eventos es lo que de verdad enriquece su vida. En la comunidad de la coctelería, Kate ha encontrado un espacio donde florecen el aprendizaje, las risas y la colaboración, y donde cada día es una nueva aventura.
Destilados y cócteles favoritos
Kate siente un cariño especial por el tequila y el whisky, ya sea solos o en cóctel. Su amor por el whisky lo heredó de su padre. También guarda un lugar especial en su corazón para la sidra de manzana, una bebida que siempre le evoca hogar y calidez, esté donde esté.
El espíritu competitivo
Kate ve las competiciones como una oportunidad fantástica, no solo para medirse con los demás, sino para conocer a gente increíble y descubrir ideas nuevas. Las competiciones ofrecen una plataforma para dejar huella, y admira especialmente eventos como la Lady Amarena Cup de Fabbri, que defiende la igualdad de género en la hostelería. Cuando se trata de ganar, su estrategia es sencilla: sé fiel a ti misma. Cree en la autenticidad por encima del espectáculo, y su lema, “Simple is sexy”, la llevó a la victoria en la Black Forest Bar Cup de 2021.
Aficiones que hacen volar el tiempo
La música es la gran vía de escape de Kate, ya sea bailando por su piso con los cascos puestos o tomando el sol junto a la ventana. Encuentra la paz junto al mar y la relajación en la silla del tatuador, donde el proceso de tatuarse es casi meditativo. Los viajes por carretera, explorar lugares nuevos y pasar tiempo de calidad con amigos también ocupan un lugar destacado entre sus pasiones. Para Kate, estos momentos de alegría y descubrimiento son los que hacen la vida verdaderamente rica.

Kate @work
A Special Bond with Padre Azul
El primer encuentro de Kate con Padre Azul fue en la Rolling Pin European Bartenders Cup, donde su cóctel Kontrast ganó en el grupo Padrecito. Esa victoria dio pie a una relación duradera con Hans-Peter Eder y, desde que se mudó a Graz el año pasado, Kate forma parte oficialmente de la familia Padre. La marca se ha vuelto tan importante para ella que incluso se la ha tatuado: literalmente, ya es parte de quien es.

Kate y el fundador de Padre Azul, HP Eder (derecha)
La historia de Kate Schröder es un testimonio de resiliencia, creatividad y del espíritu inquebrantable de alguien que se niega a dejarse definir por las circunstancias. Ya sea en la cocina, tras la barra o en la silla de directora, aporta su mezcla única de pasión y personalidad a todo lo que hace, transformando lo corriente en algo verdaderamente extraordinario.
Upcoming Event
Kate lo va a petar en el Austro Spirits Liquid Market en METAStadt Viena del 5 al 7 de septiembre. Si te apetecen creaciones de coctelería innovadoras, no te pierdas esta oportunidad: no solo podrás probar sus chispeantes cócteles, sino también ver a Kate en acción. Con su estilo y encanto inconfundibles, lleva la magia del tequila Padre Azul directamente a tu copa. ¡Una experiencia que seguro que no olvidarás!

¡Muy pronto, más people of Padre! ¡No te lo pierdas!
COMO SIEMPRE: ¡BEBE CON RESPONSABILIDAD y disfruta de muchos momentos #magic!
Saludos,
La familia Padre
